Convulsiones febriles

Qué son las convulsiones febriles?

Las convulsiones febriles son episodios convulsivos que pueden ocurrir cuando un niño pequeño tiene una fiebre que supera los 38 °C (100,4 °F). Las convulsiones suelen durar unos pocos minutos y remitir por sí solas. La fiebre puede proseguir durante algún tiempo.

Aunque las convulsiones febriles puedan parecer graves, la mayoría de ellas remiten sin tratamiento y no causan ningún otro problema de salud. Algunos niños pueden estar somnolientos después de tener convulsiones febriles.


¿Quién puede desarrollar convulsiones febriles?

Las convulsiones febriles afectan a niños de 3 meses a 6 años de edad. Son más frecuentes en los niños de 12 a 18 meses.


Es más probable que un niño tenga convulsiones febriles si:

  • Tiene antecedentes familiares de convulsiones febriles.

  • Ya ha tenido una convulsión febril antes. Aproximadamente uno de cada tres niños que ha tenido una convulsión febril tendrá otra, generalmente antes de que haya pasado un año o dos desde su primera convulsión.

  • Ha tenido su primera convulsión febril antes cumplir 15 meses.

La mayoría de los niños dejan de tener convulsiones febriles en torno los 6 años de edad.

Las convulsiones febriles no se consideran una forma de epilepsia. Pero los niños que hayan tenido un episodio de convulsiones febriles tienen un riesgo ligeramente superior de desarrollar epilepsia.




¿Cuáles son los signos y los síntomas de las convulsiones febriles?


Hay dos tipos de convulsiones febriles:

  1. Las convulsiones febriles simples son las más frecuentes. No suelen durar más de unos pocos minutos, pero en casos excepcionales pueden durar hasta 15 minutos. En este tipo de convulsiones, un niño puede:

  • tener temblores, agitarse y retorcer todo el cuerpo

  • poner los ojos en blanco

  • gemir o quejarse

  • perder la conciencia (o desmayarse)

  • vomitar u orinar durante la convulsión


2. Las convulsiones febriles complejas duran más de 10 minutos, ocurren más de una vez en 24 horas, y las sacudidas y retorcimientos afectan solo a una parte del cuerpo o bien a una mitad del cuerpo.


Causas de las convulsiones febriles

Nadie sabe por qué ocurren las convulsiones febriles. Pero hay pruebas que sugieren que están relacionadas con determinados virus y con la forma en que el cerebro del niño en proceso de desarrollo reacciona a la fiebre alta.